El Ser Reina

El Ser Reina Rosa María Ramos Chinea _____________________________ No se corre ni tampoco se huye porque la nada no es perseguible – encerrable extraditable – esclavizable Látigos y vendas y mordazas son artilugios de desecho que yacen ocultos en olas de vapor Aviones oxidados muestran sus compuertas abiertas trenes de aterrizaje incrustados en el asfaltoSigue leyendo “El Ser Reina”

Almohadones

   Pedro García Lorente: Duermevela (composición fotográfica) ALMOHADONES Rosa María Ramos Chinea __________________________________________ Con anchos almohadones he creado un ser inmortal Que silencioso duerme en mi cama cada noche No procura abrazos, no besa y su fidelidad es absoluta   La discreción de este ser Permite confesiones de íntimos secretos Escondidos entre fundas y plumonesSigue leyendo “Almohadones”

Refugios y flores

REFUGIOS Y FLORES Rosa María Ramos Chinea ______________________________________________ Tropiezo con las mismas piedras: Preguntas indiscretas confesadas desde la pasajera turbación Algún grito de miedo o desconcierto tornándose -casi de inmediato- en susurro de perdón   Me sostiene erguida la mirada dirigida a la roja montaña que venero al mar cuyas orillas revelan sagrados secretos transportados desdeSigue leyendo “Refugios y flores”

Reconciliación

RECONCILIACIÓN Rosa María Ramos Chinea __________________________________________________________________ Lo siento. No sabes cuánto me pesa haberte dejado llorando como una viuda pequeñita. Hubiera preferido no estrujarte las alas hasta acabar con tu vuelo. Dejamos de vernos cuando tu dolor pudo más. Corriste a esconderte tras los muros de nuestros recreos. Perdóname. La ropa se te fue ajando,Sigue leyendo “Reconciliación”

Sagrado Sacramento

SAGRADO SACRAMENTO Rosa María Ramos Chinea __________________________________________________ Las letras se topan con mis dedos empeñadas en narrar (lo que mis ojos han visto) (lo que han olvidado)   Escenas como retratos de niños uniformados transeúntes apurados de avenidas jóvenes pisando impunes el césped -esquivando bicicletas y motores-   Pero el poema debajo de las yemasSigue leyendo “Sagrado Sacramento”